11/08/2009

ENFERMEDAD DE CARRIÓN EN EL PERÚ: UNA AGENDA PENDIENTE - p 2

EL VECTOR EN LA ENFERMEDAD DE CARRIÓN

Existe suficientes evidencias para pensar que el vector transmisor de la B. bacilliformis es la Lutzomyia verrucarum y la Lutzomyia peruensis, aunque su incriminación definitiva, en el que se incluye una transmisión experimental, no se ha realizado. Sin embargo, existe lugares y momentos con discordancia entre la presentación de casos de enfermedad de Carrión sin la existencia de las referidas lutzomyias, lo que abre la posibilidad de que sean otras los vectores. En el Perú se tiene identificado más de una docena de lutzomyias, no obstante no se ha estudiado lo suficiente para involucrar solidamente a todas ella en la transmisión de la B. bacilliformis.

A pesar que la lutzomyia es la principal sospechosa de ser el vector transmisor de la enfermedad de Carrión, es poco lo que se sabe de su ciclo biológico y de su comportamiento. Así, se desconoce el hábitat natural de los huevos, larvas y pupas, e incluso del adulto. En relación a su comportamiento existen variaciones según el lugar geográfico donde se estudien. En Caraz, Ancash, se sabe que su actividad máxima es intradomiciliaria entre las 22 a 24 horas; mientras que en San Ignacio, Cajamarca, tiene actividad intra y extradomiciliaria, alcanzando su acmé entre las 20 y 22 horas. Su densidad poblacional varía según momento estacional, siendo mayor durante los meses de lluvia en la sierra, y es discordante con el incremento del número de casos de enfermos, lo cual se produce más bien al término del periodo de lluvia.

Se ha identificado otras lutzomyias en áreas endémicas y no endémicas, de los cuales no se conoce cual es su participación en la transmisión de la B. bacilliformis. Al parecer por extensión han invadido zonas contiguas (Por ejemplo de localidades de Carhuaz a localidades de Huaraz en Ancash). Pero no se conoce cómo y desde cuándo existen en lugares no contiguos; o como es que reaparecen en localidades donde hace muchos años ya no se les reportaba. Su presencia se ha extendido a poblaciones mayores que los 3500 y menores de los 500 msnm, y fácilmente se les encuentra en costa, sierra y selva.

En relación a su control, aún es poco lo que se sabe de métodos efectivos. El uso de DDT durante la estrategia de erradicación de la malaria, tuvo un efecto concomitante en la eliminación de este vector, aunque nunca se erradico por completo. Actualmente se viene ganando experiencia con el uso de piretroides de tercera generación, cuyo efecto residual al parecer se prolonga hasta pasado los seis meses; no obstante se desconoce a plenitud si antes que el efecto insecticida, es el efecto repelente el que mejor resultado brinda con el uso de plaguicidas. Aún no existe ni la menor idea del control de huevos y/o larvas.

Un aspecto que hasta la fecha no ha recibido una atención importante es el rol biológico que podría cumplir el vector. Se ha señalado que la B. bacilliormis se transforma de cocoide a la forma bacilar en el aparato bucal de la lutzomyia; sin embargo esta afirmación no se sustenta en ningún estudio consistente.

¿Realmente cuales de las lutzomyias son transmisores de la B. bacilliformis? ¿Las lutzomyias transmites solamente a la B. bacilliformis, o también a otras bartonellas? ¿Cuál es verdadero mapa vectorial en el Perú? ¿Qué factores influyen en su desplazamiento altitudinal, latitudinal y longitudinal? ¿Las lutzomyias que nunca fueron transmisores, se transforman en transmisores a la falta de la verrucarum y peruensis? ¿Cuáles son y por qué existen diferencias en el comportamiento horario?

¿Es imprescindible la participación del vector para transmitir la B. bacilliformis, se requiere de una participación biológica y no solo vectorial mecánico? ¿Ello explicaría el fracaso de muchos experimentos de transmisión en laboratorio? ¿Si la imprecindibilidad del vector fuera cierta, como se explica el experimento de Carrión? ¿Cómo se explica que se haya transfundido sangre contaminada con B. Bacilliformis viables sin producir enfermedad en los receptores?

¿Los insecticidas logran realmente controlar la existencia de las lutzomyias, o se genera mecanismos de resistencia rápida?

Se ha señalado que la lutzomyia data su existencia del periodo jurásico juntamente con los dinosaurios. ¿Sobrevivirá a la acción del hombre? ¿Cuál es su comportamiento con el calentamiento global, que evidencias existen? ¿Es predecible el incremento de la densidad vectorial?

¿Existen otros vectores transmisores de la B. bacilliformis aparte de las lutzomyias?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada